Descripción
Bodega emblemática de Rioja y que representa como nadie la Calidad y el buen hacer de esta D.O durante tantos años.
La Bodega La Rioja Alta, S.A. está ubicada en el corazón del emblemático Barrio de la Estación de Haro. Fundada el 10 de Julio de 1890 por viticultores del País Vasco y de La Rioja. Empezó siendo una aventura empresarial en la que los cinco fundadores tenían como única ilusión elaborar vinos de alta calidad con espíritu europeísta. Por este motivo, contratan al francés Vigier que comienza una forma de elaboración que hoy llamamos «clásica». Esta forma de elaboración tan completamente artesanal, es algo que continúa hoy en día a través de los actuales dirigentes de la bodega, descendientes de aquellos fundadores que comenzaron a ver su objetivo cumplido con las primeras ventas de las marcas Reserva 890 y Reserva 904 en los primeros quince años del siglo XX, siendo a mediados de este siglo cuando se produzca el embotellado de todo el vino en la propia bodega.

En 1904, tras sufrir una intensa plaga de filoxera en la zona de Rioja, la comarca de Haro produce una de las mejores añadas de Rioja. Este mismo año, tras haber recibido numerosos reconocimientos nacionales e internacionales en su primera década de existencia, Bodegas La Rioja Alta SA se consolida como gran bodega de Rioja al fusionarse posteriormente con Bodegas Ardanza (propiedad, también, de Alfredo Ardanza). Creo que este hecho fue sobre el año 1941, bajo la dirección de D. Leandro Ardanza Angulo.

Poco a poco se fueron introduciendo más novedades y en 1975 aproximadamente se produce un aumento considerable del número de viñedos y se introducen las marcas Viña Arana y Viña Alberdi para llegar diez años después la marca Viña Ardanza Blanco además de la creación de la nueva bodega subterránea en Haro, para llevar a cabo el envejecimiento de los vinos en botella. En 1985 se registra la marca «Marqués de Haro«, que dará mucho que hablar en el futuro. El 16 de enero de 1996, se comienzan los trabajos de construcción de la nueva bodega de Labastida, que se levanta en las propias fincas, a tan sólo 15 Km de la bodega de Haro. Esta nueva bodega, permitió un considerable aumento de la calidad, especialmente en el proceso de fermentación.

Manteniéndose en la línea de máxima calidad trazada desde su fundación, la bodega ha ido ampliando sus instalaciones y viñedos hasta contar en la actualidad con cerca de 30.000 barricas de roble americano para la crianza, las cuales se reparan en la tonelería de la misma bodega, y más de 6 millones de botellas de vino envejeciendo, para dar lugar a una cantidad de más de 19 millones de litros en existencias.

La Rioja Alta, S.A. cuenta hoy con más de 450 has. de Viñedo que se distribuyen entre los suelos calcáreos de Labastida, Briones, Rodezno y Zarratón, entre otras. Este detalle hace de esta una bodega única, ya que era poco habitual en La Rioja, (ahora cada vez lo es más), que las bodegas tengan viñedo propio, pero La Rioja Alta, S.A. lo tiene con el objetivo de controlar y asegurar el suministro de uvas de la máxima calidad ya que el 80% de las viñas están podadas en «espaldera» y el 20% restante en «vaso», ambas posibilidades muy aptas a la hora de cultivar la vid, tal y como se observa en la producción media de los viñedos, la cual asciende a 5.000 Kg/Ha (34,43 Hl/Ha), es decir, un 24% inferior a la autorizada en Rioja (45,50 Hl/Ha), lo que hace aumentar la calidad de las uvas.

En el año 1995 retomaron la tradición de la tonelería iniciada en 1950, y durante algunos años (no recuerdo ahora cuantos), fabricaron sus propias barricas en la bodega con un equipo de hasta 5 toneleros, con madera importada de USA (Tennessi, Missouri, Ohio), secada durante 2 años en sus instalaciones. En la actualidad, y como ya he comentado anteriormente, ya solo reparan las Barricas que se van deteriorando, pero no las fabrican en la Bodega.

Otro de los detalles a destacar es la realización, cada seis meses, de una trasiega manual a cada una de las barricas, a todos los vinos, elemento de gran importancia en el proceso de envejecimiento del vino debido a que permite limpiar el vino de todos los posos, además de permitirle entrar en contacto con el aire durante un breve periodo de tiempo, aumentando así su capacidad de envejecimiento a la vez que, al catar cada barrica de forma individual, se consigue una mejor selección de los vinos.
Para ello disponen de una Planta de Lavado de Barricas, con lo que todo el proceso se realiza en el mismo lugar y dentro de la bodega.
Nos gustó mucho visitar la Sala de Tinas o Fudres de madera que era dónde antiguamente el mosto realizaba las fermentaciones. Actualmente ya no los utilizan, pero los conservan intactos y en el mismo lugar dónde fueron colocados en su origen. Se pueden visitar en la Cava inferior de la Bodega vieja y también subir a la parte superior dónde están las bocas de llenado por dónde entraba la uva una vez seleccionada y despalillada.

También conservan unos antiguos depósitos de Hormigón y que ahora tampoco se utilizan. Actualmente toda la fermentación (alcohólica y maloláctica) se realiza en depósitos de Acero Inoxidable, lo que les permite poder refrigerarlos y controlar así la temperatura de fermentación para que los vinos que fermentan en cada depósito sean todos iguales y asegurar, no solo la uniformidad, sino también la Calidad del vino resultante.

La Rioja Alta, S.A. mantiene siempre una reserva de vino equivalente, como mínimo, a una cosecha, aunque suelen ser más. Así, si el año siguiente hubiera una vendimia muy pobre en cantidad y/o calidad, sería capaz de continuar envejeciendo y ofreciendo vinos sin tener que vender vino de una cosecha de calidad inferior.
¿Y qué decir de su SACRISTÍA?

Otro lugar realmente mágico que suelen tener las grandes Bodegas, es la SACRISTÍA y está claro que en esta de La Rioja Alta tampoco podía faltar. Grandes vinos de grandes añadas reposan ahí, por eso hemos pasado por ella suavemente y sin hacer ruido para no molestarlos.
En la Bodega, abordan el presente y el futuro con gran ilusión y como siempre con total seriedad, manteniendo (eso sí), un enorme respeto a su historia y a la filosofía de sus fundadores, que se ve no sólo en su forma de hacer vino, sino también en la calidad, innovación y mejora continua de sus instalaciones, y como no, en la emoción de sus vinos, pensando en lo que va a ocurrir en nuestras mesas y nuestras copas cada vez que abramos una botella de esta Bodega.

La verdad es que merece la pena traspasar la espectacular pérgola vegetal, que da la bienvenida al visitante y recorrer sus impresionantes instalaciones. Cierto es (y bien lo saben quienes me conocen), que igual soy poco imparcial al hablar de esta Bodega, porque para mí siempre ha sido MI BODEGA DE REFERENCIA y a bien seguro que lo seguirá siendo en el futuro.
Es para mí ciertamente un lujo tener la posibilidad de volver recorrer las silenciosas naves en las que barricas y botellas de sus emblemáticos vinos se entremezclan con esas tinas que tienen más de 125 años de historia. El recorrido perfectamente guiado por MARTA, (¡Muchas gracias Marta!), nos ha permitido disfrutar también de su tonelería, del arte de la trasiega a la luz de la vela o de sus elegantes jardines que, en primavera, ofrecen un espectáculo de luz y color.

Sus salones, su tienda y Wine Bar o su sala de catas, donde los visitantes disfrutamos de una introducción a la cata, muestran la pasión por las cosas bien hechas y el amor por lo que se hace.
Esta afirmación que se confirma rotundamente si la visita, (ahora siempre con cita previa), se culmina en uno de sus tres comedores privados, en funcionamiento de lunes a viernes y que nosotros también hemos tenido ocasión de poder disfrutarlo.

La mejor gastronomía, tradicional y moderna, (disfrutada con la mejor compañía de un puñado de buenos amigos), se unió en esta ocasión a una selección de exquisitos vinos que redondean la experiencia y de los que hablaremos más adelante.
El enoturismo y vivir el vino de Rioja en su máxima expresión, es también una de las máximas y rótulo de cabecera de Bodegas La Rioja Alta SA. El recorrido que hicimos por la bodega acompañados por nuestra guía MARTA, fue verdaderamente sorprendente, a la vez que muy agradable; no sólo por la indudable calidad de sus vinos, sino también por la amabilidad con la que Marta nos fue explicando todo. Historia y tradición vinícola, junto con lo emblemático de su privilegiado entorno, hacen de la visita algo que recordaremos por tiempo. A lo largo del recorrido hemos conocido la elaboración del vino en Rioja y las peculiaridades de esta GRAN marca –diría que mítica- centenaria.

Finalmente pudimos degustar varios vinos, tanto de esta bodega como de otras del Grupo La Rioja Alta, S.A: Lagar de Cervera, Viña Ardanza, Viña Alberdi y Viña Arana Gran Reserva
LOS VINOS DE LA BODEGA:

Gran Reserva 890 y Gran Reserva 904
Fruto de estos dos hechos, la fundación de la compañía en 1890 y la fusión entre bodegas en 1904, nacen los dos vinos insignia de Bodegas La Rioja Alta: Gran Reserva 890 y Gran Reserva 904.
No obstante, no sólo los Gran Reserva 890 y 904 propician la reputación de Bodegas La Rioja Alta. En 1942 la firma registra la marca Viña Ardanza, los vinos que más fama han dado a la bodega en sus más de cien años de historia. Otras marcas reconocidas, como Viña Arana (1974) y Viña Alberdi (1978), también forman parte del elenco de vinos selectos de Bodegas La Rioja Alta junto con Bikaña, registrada en 1935, una selección de vinos que se comercializan -en exclusividad- en la hostelería de Haro.

GRAN RESERVA 890 (2005)

En la cima mundial.
Gran Reserva 890 – 2005, de la Rioja Alta S.A., único representante español en la cata de ‘los diez mejores vinos del mundo’ organizada por la prestigiosa revista Wine Spectator en octubre de 2019 en Nueva York. Añada histórica de un clásico riojano con mucha clase.
Variedades: 2% Graciano, 3% Mazuelo y 95% Tempranillo
Enólogo: Julio Sáenz
Tipo de barrica: Roble americano, 6 años
Temperatura de Servicio: Recomendamos servir entre 17-18º C
Graduación alcohólica: 13,5%
La Rioja Alta S.A. elabora el Gran Reserva 890 desde 1890. Se trata del vino top de la bodega. Esta añada 2005 (Excelente) es, además, una de las mejores del siglo XXI. Un vino único elaborado con uvas de tempranillo (95%) y mazuelo (2%) de viñedos propios en Briñas, Labastida y Villalba; y graciano (3%) de la finca Montecillo. Los racimos seleccionados se vendimiaron manualmente. Tras la fermentación, los mejores lotes pasaron a barrica donde se criaron durante 6 años con 10 trasiegas tradicionales, en el transcurso de las cuales se realizaron nuevas selecciones pasando al coupage definitivo tan solo 199 barricas que han dado lugar a 57.036 botellas. Con el fin de conservar al máximo los componentes aromáticos, Gran Reserva 890 – 2005 no se ha filtrado.
Excelente para Armonizar y acompañar guisos de carne con hierbas aromáticas, postres con chocolate. Ideal para la sobremesa. MEJOR AUN, TOMAR SOLO
Puntuado con 97 por Guía Peñín de los vinos de España – Con 98 por James Suckling – Con 94 por Robert Parker (The Wine Advocate) – Con 98 por Tim Atkin – Con 95 por Wine Spectator – Con 96 por Guía Repsol.
GRAN RESERVA 904 (2010)

El clásico que trasciende. 904 Gran Reserva es otro de los grandes tintos de la bodega centenaria La Rioja Alta. 904 Gran Reserva 2010 representa como pocos la grandeza de Rioja. Bendecido por una de las mejores cosechas de este siglo, calificada como Excelente. Pura seda y todo un arte al paladar.
Rioja es una de esas regiones privilegiadas capaces de producir uvas aptas para elaborar grandes reservas. Este 904 Gran Reserva 2010 es una joya que representa lo mejor del clasicismo riojano. Elaborado con uvas de tempranillo (90%) de viñedos más de 60 años ubicados en Briñas, Labastida y Villalba; y un aporte de graciano (10%) del viñedo Montecilllo, situado en Fuenmayor. Frutos capaces de pasar por un larguísimo envejecimiento: 48 meses en barricas de roble americano, Gran Reserva 904 es todo un icono de esta Bodega y a la vez también es uno de sus vinos más complejos.
Este vino destaca por su color rojo cereza, capa media alta y borde granate. Muy intenso en aroma, complejo, con notas de ciruela y uvas maduras, confitura de moras y frambuesas rojas que dejan paso a las notas especiadas y balsámicas de hoja de tabaco, cedro, regaliz, vainilla, chocolate mentolado y café molido. Buena entrada en boca, fresco y equilibrado, con taninos pulidos y sedosos y un final amable y delicado. Muy largo retrogusto, con las notas balsámicas de café y caramelo tostado, las frutas confitadas y el regaliz dominando estas agradables sensaciones
Puntuado con 96 por Guía Peñín de los vinos de España – Con 96+ por Robert Parker (The Wine Advocate) y con 98 por James Suckling, entre otros.
VIÑA ARDANZA Reserva – 2010

VIÑA ARDANZA Reserva Selección Especial-2010: OTRO GRANDE
Estamos ante el Cuarto Reserva Selección Especial, y que por el momento es el último al que la Bodega ha otorgado este memorable título, porque estamos posiblemente ante una de las mejores añadas del siglo XXI hasta la fecha. Un vino emblemático, elaborado con un 80% Tempranillo envejecido durante 36 meses con seis trasiegas manuales en barricas de 4 años de edad media, y un 20% Garnacha envejecido durante 30 meses, con 5 trasiegas manuales, en barricas de 2 y 3 vinos. Realmente es un prodigio de equilibrio, sedosidad y potencia en una botella digna de la mejor de las colecciones. Además en 2010 han vuelto a actualizar la etiqueta, con una nueva imagen que destaca el color azul como parte de su herencia más profunda. Julio Saenz, director técnico de la Bodega, ensalza este vino definiéndolo como: “El vino ideal que todo enólogo quiere tener la oportunidad de elaborar, destacando su impresionante evolución, manteniendo el tradicional carácter especiado y balsámico, logrando además potenciar la intensidad aromática de la fruta roja y una frescura y elegancia muy relevantes”. Poco más que decir. Sin duda un Gran Vino.
VIÑA ARDANZA Reserva – 2012

Un gran clásico con una acertada puesta al día y que mejora con el tiempo.
La marca Viña Ardanza nace en 1942 y es uno de los grandes símbolos internacionales del vino riojano. Un rioja excelente con una crianza equivalente a la de los grandes reservas.
Viña Ardanza Reserva 2012 lidera la lista de tintos españoles «Altamente Recomendados» en el Top 100 mundial de la revista Decanter, una de las publicaciones especializadas más importantes del mundo. Elaborado con tempranillo (78%) de viñas de 30 años de las fincas La Cuesta y Montecillo, en Fuenmayor y Cenicero. La garnacha (22%) proviene de La Pedriza en Tudelilla (Rioja Baja), finca con unas condiciones óptimas para esta uva, con un suelo muy pobre cubierto de cantos rodados que ofrece una garnacha muy rica en aromas y fina estructura. La uva se cosechó a mano. Tras la fermentación, los vinos realizaron la crianza por separado: el tempranillo durante 36 meses en roble americano de 4 años de edad y la garnacha durante 30 meses, en barricas de 2 y 3 vinos, también de Roble americano.
Va muy bien con asados de cordero, carnes rojas, barbacoas, caza mayor, guisos de pescado muy condimentados, quesos ahumados y curados.
Es brillante y tiene un vivo color granate, con un incipiente ribete rojo cereza y capa intensa. Aroma muy notable, con recuerdos especiados, balsámicos y de frutas maduras que, tras agitar la copa, descubre toques de pimienta negra, regaliz dulce, nuez moscada, café, vainilla y canela. Pleno de sabores, amable acidez y equilibrio y taninos muy pulidos que realzan su estructura armoniosa. Retrogusto complejo y elegante con recuerdos especiados y balsámicos. Para disfrutar ahora y con larga vida por delante.
Voy a permitirme decir (y aunque no lo pongo en la relación), que el de la cosecha 2015 es todavía mucho mejor que este de 2012. UNA VERDADERA DELICIA. Y recientemente he tenido ocasión de probar también el 2016 y creo que (sin temor a equivocarme), es posible que igual supere a estos sus hermanos mayores.
VIÑA ARDANZA Reserva – 2015

VIÑA ARDANZA Reserva-2015: CON EL TIEMPO SERÁ ‘OTRO GRANDE’
Con una vendimia igual un poco tardía, (avanzado el mes de octubre-2015), para los tiempos que corren y con un buen ‘coupage’ (78% Tempranillo y 22% Garnacha), elaboran este esperado Viña Ardanza de 2015. En este caso y por primera vez en la historia de la marca, la uva pasó por un riguroso proceso de selección óptica, grano a grano. Después de la maceración y las fermentaciones, controladas y por separado, en marzo de 2016 los vinos elegidos, también por separado, pasaron a barricas de roble americano. El Tempranillo envejeció durante 36 meses con seis trasiegas manuales en barricas de 4 años y la Garnacha lo hizo durante 30 meses con 5 trasiegas manuales en barricas de 2 y 3 usos, para efectuar el ‘coupage’ final y ser embotellado en septiembre-2019. El resultado, magnífico como siempre. Desde el primer momento aparecen elegantes aromas especiados y balsámicos con toques dulces de regaliz, pastelería y la típica vainilla; pero también canela, cacao y café, así como sutiles notas de frutas rojas muy maduras, casi en compota. En boca es pura ambrosía, con una estructura casi perfecta, gran equilibrio y una agradable frescura, como queriendo recordar a su ‘Hermano Mayor’ de 2010. Taninos muy suaves y redondos perfectamente integrados y un final muy largo y persistente, con un agradable y amplio retrogusto. Sin ninguna duda y aunque los 2 años anteriores nos quedamos con las ganas, esta añada de 2015 nos hará pasar muy buenos ratos durante mucho tiempo ya que estamos, sin ninguna duda, ante un vino con una enorme capacidad de guarda.
VIÑA ARDANZA Reserva – 2016

VIÑA ARDANZA Reserva-2016: Con su clásico y perfecto ensamblage de Tempranillo y Garnacha, (esta vez en un 80 – 20), la bodega La Rioja Alta S.A ha elaborado en Labastida este Reserva Viña Ardanza-2016. Con una vendimia por separado adelantada a septiembre-16 y una perfecta selección de uvas, realizan las fermentaciones, para en febrero de 2017 los vinos elegidos pasarlos, por separado, a barricas de roble americano. El Tempranillo envejeció durante 36 meses con seis trasiegas manuales en barricas de 4 años y la Garnacha durante 30 meses con 5 trasiegas manuales en barricas de 2 y 3 usos. Terminada la crianza, se realiza el ensamblaje final con los porcentajes antes indicados, para finalmente embotellar el vino en junio-2020. El resultado es un vino con un intenso color granate y ribetes rubí, con aromas de licor de cereza y sutiles notas especiadas y balsámicas, (nuez moscada, pimienta negra, cacao y regaliz). Muy fresco y elegante en boca con gran amplitud de sabores, taninos suaves y un final largo que deja un buen retrogusto de fruta roja y balsámicos que auguran gran evolución en botella y una buena guarda.
VIÑA ARDANZA Reserva – 2017

VIÑA ARDANZA Reserva-2017: Continúan con el habitual ensamblaje de 80% Tempranillo y 20% Garnacha, para elaborar otro buen Reserva como lo es este Viña Ardanza-2017. Vendimia manual, como siempre y con doble selección, (en esta añada la Garnacha se recogió 15 días después de la Tempranillo). Maceración y fermentaciones controladas y por separado. Crianza, (también separada y en roble americano de fabricación propia), de 36 meses para el Tempranillo y 30 para la Garnacha, siendo el 20% en roble nuevo y el resto de tres usos, con 5 trasiegas. Ensamblaje final con los porcentajes antes indicados, para finalmente embotellar el vino en marzo-2021. El resultado es un vino con un bonito color picota, de capa media-alta y ribetes granate, que muestra aromas de fruta roja, (cereza, grosella, ciruela roja), con notas balsámicas y especiadas (pimienta, regaliz, clavo, vainilla, caramelo y nuez). En boca es sedoso, fresco y equilibrado con marcada acidez y unos taninos finos y sedosos. Retrogusto amplio que armoniza perfectamente bien las frutas rojas y las especias alargando la frescura y elegancia del vino. Sin duda, estamos ante otra buena elaboración de esta bodega que puede llegar a recordar a 2 de sus hermanos mayores, (añadas 2005 y 2015) y que también va a tener una muy buena evolución en botella, lo que le augura una guarda bastante larga.
VIÑA ARDANZA Reserva – 2019

VIÑA ARDANZA Reserva-2019: AÑADA Y ELABORACION EXCEPCIONAL.
Los amantes de este Rioja clásico ya estábamos intranquilos, casi ansiosos, porque (aunque la bodega no nos lo quería decir), nos parecía que, a estas alturas la añada-2018 ya no iba a salir, seguramente por no alcanzar la calidad necesaria. Cada vez que yo coincidía con Wilmar Olocco (responsable comercial de la bodega en Madrid) y le preguntaba por la nueva añada, él siempre me decía: “Estate tranquilo que tendrás sorpresa”. Y aquí está la GRATA SORPRESA con esta añada 2019. Dice Julio Saenz (enólogo de la bodega y a quien yo respeto mucho y siempre hago caso porque es un verdadero experto y cumple lo que dice), que este 2019 puede alcanzar un grado de calidad similar a las míticas añadas de 2001, 2010 ó 2015. Yo ya me conformo con que evolucione en el tiempo y me de las alegrías del 2015, (2001 y 2010 son ‘Palabras Mayores’, aunque si lo dice Julio…., quien sabe!!!!).
Realmente argumentos tiene el vino y apunta a ello, porque tan solo con abrir la botella se pueden apreciar aspectos de un gran vino que surge a veces de cosechas memorables como parece que lo fue esta de 2019, sobre todo para esa elegante Garnacha de la Finca La Pedriza que forma parte de este vino.
Habitual ensamblaje de las ultimas añadas de Viña Ardanza, con un 80% de Tempranillo, de las Fincas La Cuesta y Montecillo en Fuenmayor y Cenicero, y un 20% de esa magnífica Garnacha de La Pedriza en Tudelilla. Elaboración por separado con fermentación en depósitos de inoxidable y posterior crianza en barricas de roble americano de tercer año, (36 meses para el Tempranillo y 30 para la Garnacha), con varios trasiegos. Una vez hecho el ensamblaje el vino se embotelló en diciembre-2023, reposando en la tranquilidad de las Cavas de La Rioja Alta durante 15 meses, para salir al mercado en marzo-2025.
Aromas de cereza y ciruela con toques de regaliz en una mezcla perfecta con esas elegantes notas especiadas de una cuidada crianza. Rica complejidad y tranquila madurez donde nada molesta ni sobresale. Tiene esa armoniosa textura que los grandes vinos sugieren, pero que luego no siempre todos alcanzan. En este caso diría que este 2019 está camino de ello y con el tiempo lo va a alcanzar, sin duda, (aún le falta mucha botella). Frescura y gran equilibrio para un vino vibrante, de marcada acidez que augura un enorme potencial de guarda, lo que nos va a permitir disfrutar de él durante mucho tiempo.
Creo que es mejor airearlo u poco y abrir la botella con antelación, (igual 1 hora antes de beberlo).
VIÑA ARANA Reserva – 2011

Un clásico riojano en una añada Excelente.
Este Viña Arana Reserva 2011 (cosecha Excelente) es la elegancia en estado puro, un vino que resume una filosofía vinícola tradicional e imprescindible.
Viña Arana Reserva 2011 es un claro ejemplo de lo que debe ser un rioja clásico, elegante, fresco, aterciopelado y muy equilibrado. Nace de una de las grandes cosechas del siglo XXI, la 2011 (Excelente), está elaborado mayoritariamente con tempranillo y un toque de mazuelo (5%) de las fincas El Palo y Las Monjas en Rodezno, dos viñedos plantados en 1973. Tiene una crianza de 36 meses en barricas de roble americano fabricadas en la propia bodega.
Este reserva acompañará perfectamente aperitivos, arroces y verduras, aves y caza de pluma, guisos de pescado, quesos cremosos y poco curados
Bonito color rojo cereza, buena capa, con marcados ribetes rosados. En nariz destaca por su intensidad aromática, notas de frutas negras madura que dejan paso a una elegante gama de notas balsámicas, hoja de tabaco, caramelo, vainilla y chocolate. Este nuevo Viña Arana destaca en boca por su frescura y una equilibrada acidez, sus suaves taninos y agradable estructura que le proporciona un alegre y elegante paso en boca. El tiempo en botella le dotará de un elegante y complejo bouquet.
Puntuado con 93 por Guía Peñín de los vinos de España – Con 93 por James Suckling y con 91 por Robert Parker (The Wine Advocate)
VIÑA ALBERDI (Crianza 2015)

La elegancia y autenticidad de los grandes riojas
Es uno de los riojas mejor posicionados en el mercado mundial. Viña Alberdi Crianza 2015 es un espectacular monovarietal de tempranillo de cepas de más de 40 años, envejecido durante dos años en barricas de roble americano. Tradición y modernidad son las señas de identidad de este vino elegante y armónico.
Viña Alberdi Crianza 2015 concentra también y mantiene toda la esencia de La Rioja Alta, S.A. La receta del éxito de Viña Alberdi tiene varios ingredientes: uva tempranillo excelente de los municipios de Rodezno y Labastida, con viñas de más de 40 años de edad; una cuidada crianza de dos años en barricas de roble americano que fabrica la propia bodega; y una elaboración basada en más de 130 años de conocimiento acumulado para lograr grandes vinos.
Viña Alberdi es una de sus marcas más jóvenes, creada en 1974, y también el único monovarietal de tempranillo que elabora la bodega. Viña Alberdi Crianza 2015 es ideal para armonizar con arroces, pastas, una barbacoa y carnes guisadas.
Este Viña Alberdi Crianza 2015, tiene un intenso color rubí, de capa media-alta, limpio y brillante. En nariz destaca especialmente por los aromas de frutas rojas frambuesas, fresas silvestres y ciruela roja, que dejan paso a los aromas de vainilla, nuez moscada, caramelo y cedro procedentes de la crianza en barrica. Sabroso en boca, equilibrado, muy fresco, con taninos suaves y amables. Tiene un final armonioso, equilibrado, con una agradable frescura final que invita a seguir disfrutando de esta nueva cosecha.
RIOJA BIKAÑA COSECHA – 2013

Bikaña es un vino tinto elaborado por Bodegas La Rioja Alta SA en (y para) Haro, con la variedad de uva Tempranillo. Proviene de viñedos propios situados entre 500m y 600m sobre el nivel del mar, en los municipios de Rodezno y Labastida en la D.O.Ca. Rioja. La marca Bikaña fue creada por La Rioja Alta S.A. en 1935, cuando la bodega estaba bajo la dirección de D. LUis Cabezón Gonzalez. En la actualidad solo se utiliza para el sector de la hosteleria de Haro, como homenaje y gratitud a la ciudad (capital del vino en La Rioja Alta) por el apoyo dado a la bodega.
En su elaboración se realiza una vinificación tradicional con fermentaciones alcohólica y maloláctica a temperatura controlada. Una crianza durante 2 años en barricas de roble americano. Tiene un grado alcohólico de 13,5% vol.
Este BIKAÑA presenta un bonito Color rojo cereza de capa media alta, con borde rosado. En nariz, es de aromas intensos, con dominio de las notas a frutos rojos, maduros, con un fondo de notas balsámicas, café aromático, vainilla y nuez de coco. Y en boca es de fina entrada, notándose su buena estructura, es equilibrado y sedoso, con una agradable acidez y un retrogusto fresco y duradero.
NUESTRO COMENTARIO FINAL COMO RESUMEN:
Decir que ha sido una magnífica experiencia poder volver a visitar esta Bodega de la cual soy un auténtico admirador y que siempre sus vinos me alegran la vida. Desde hace años soy un verdadero seguidor de sus VIÑA ARDANZA’s, los cuales pasan a formar parte de mi bodega en cuanto salen al mercado y de los que conservo alguna botella de muchas de las añadas.

No hay muchas bodegas en España con el pedigrí de La Rioja Alta, S.A., una firma centenaria que ha sentado las bases de la enología española. Seguramente puedo decir, sin temor a equivocarme, que estamos ante todo un monumento al vino en el mítico Barrio de la Estación de Haro. Por esa razón es una Bodega que no podía faltar en este meritorio recorrido de “Las Bodegas de España”.

Finalmente, también quisiera destacar que, desde su centro de operaciones en este célebre Barrio de la Estación de Haro, considerado el corazón del vino español, La Rioja Alta S.A. se alza desde hace más de un siglo como emblema de la máxima calidad, firmando algunos de los riojas más laureados de la historia. Una casa que ha sabido evolucionar de forma excelente con el tiempo, introduciendo pequeños cambios, pero sin rupturas, para llegar a nuestros días como una de las empresas vitivinícolas más prestigiosas y activas del territorio nacional. En definitiva, un LUJO poder visitarla, cosa que recomiendo a todo el mundo que guste del Vino y del trabajo bien hecho.
CRDKEN – JMQ






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